Tema 2. LA EDUCACIÓN SOCIALISTA
La
educación socialista se fundamenta en las teorías marxistas, entendidas como
una interpretación del hombre y el mundo que se opone a las interpretaciones
burguesas tradicionales. Karl Marx y Frederich Engels expusieron en una amplia
obra los principios de esta educación y pusieron los cimientos de la misma, sin
embargo no fueron los únicos que se ocuparon de ella.
Desde
su concepción pedagógica defiende una educación intermedia entre el liberalismo y el
autoritarismo. Incluye la exigencia marxista de la polivalencia, de la
omnilateralidad y del desarrollo integral y, asimismo, la que entiende como
necesaria disciplina similar a la “disciplina consciente” de Lenin que imponga
hábitos, normas y limitaciones a la libertad individual.
Su principio educativo implica la relación de la escuela con
la vida pero además debe contener la integración entre trabajo e instrucción,
capacidad de dirigir y de producir, teoría y práctica, pensamiento y acción.
El
papel del maestro es fundamental como representante de la conciencia crítica de
la sociedad que sume el papel de mediador entre la sociedad general y la
comunidad educativa.
Adquiere
el papel de dirigente, de intelectual que deberá ser formado para ello. Tiene
un lugar privilegiado siempre que recicle sus funciones y desempeñe los nuevos
roles que de él espera una sociedad socialista.
Es
partidario de una escuela obligatoria única que permita aprender a pensar,
estudiar y dirigir. La escuela tendrá dos fases: una, de carácter humanístico (trabajo intelectual y manual) y otra
en la que se desarrollarán los valores fundamentales del humanismo, la autodisciplina intelectual y la autonomía. Su método pedagógico se conoce
también como escuela
de la alegría,
puesto que ésta junto a la felicidad y la libertad se convierten en la base de
su pedagogía. Basa la enseñanza en la felicidad y alegría infantil porque un
niño preocupado o triste no está en condiciones de aprender, de ahí su obsesión
por preparar el ambiente escolar adecuado.
Sus
planteamientos educativos pretenden demostrar que también es posible educar
mediante este sistema a los adolescentes sin que por ello falte el rigor y la
exigencia precisa para que los alumnos adquirieran los conocimientos y
habilidades previstas.
En la
escuela creaba “campos
de tensión” motivadores
del estudio e interés voluntario por los proyectos. La motivación se conseguía
a partir de los intereses del niño y mediante el juego.
También
se valoraba el factor social y comunitario, puesto que defiende la necesidad de
desarrollar todas las posibilidades del educando en un ambiente colectivo de
trabajo. La idea esencial de este maestro es la interrelación de todos los
factores que intervienen en la educación.
La
escuela no tiene como escenario el aula, sino la naturaleza. El método es el despertar emocional de la razón, el enseñar al niño a pensar, pero dirigiéndose al sentimiento y sólo a través de éste a la mente. Evitaba las
actividades competitivas que pudieran humillar a los menos capaces y se mostraba partidario de la
gimnasia, la emulación de la belleza y la armonía de los movimientos.
EL
PLAN DE ONCE AÑOS
López Mateos invitó a Torres Bodet a ser secretario
porque quería resolver el problema de la educación primaria en el país.
Su propósito era pasar de una eficiencia terminal en
primaria del 16 % (2% en zonas rurales), a una del 38%
Y aumentar la cobertura. Había 7,663,000 niños entre 6 y
14 años, y sólo 4,436 estaban inscritos en primaria, por lo cual el rezago era
de 3,196,000, es decir, el 42%.
Y la población aumentaba a una tasa del 3.4% anual.
El
promedio de escolaridad de la población mexicana era de dos grados. Requiere combatirse vía varios frentes simultáneos:
multiplicando los estímulos, aumentando los maestros y las aulas, haciendo la
enseñanza más “sustancial”, más práctica, más fecunda, distribuyendo
gratuitamente los libros de texto y los cuadernos de trabajo y mejorando el
material didáctico en las instalaciones escolares.
No asumió obligatoriedad como un hecho. Más
bien propuso establecer un plan que en un lapso determinado pudiera asegurar la
inscripción gratuita (acceso, no permanencia) a todos los que acudirán
efectivamente a las aulas (no a todos –los muy pobres, los discapacitados, los
muy dispersos).
Construir
muchas escuelas. No sólo había que construir nuevas escuelas, sino asegurar
aulas suficientes en las escuelas rurales, la mayoría de las cuales eran
incompletas.
Torres
Bodet insistió en la residencia para el maestro rural.
Supuso
darle un impulso muy grande al Programa Federal de Construcción de Escuelas
(antecesor del CAPFCE)
Y por el esfuerzo tan notable de México en
este sentido, se crea en México el CONESCAL (Centro Regional de Construcciones
Escolares para América Latina), de la UNESCO.
Doble y
triple turno
Crear
21,249 nuevos grupos en 5 años.
Definir
promedio de alumnos por grupo (54), pero ser flexibles en zonas rurales.
Apoyar
con cinco misiones culturales motorizadas en zonas más pobres.
Duplicar
la atención a niños indígenas y ampliar albergues.
Aumentar
aportación de los estados e inversión de los particulares.
Y VERDADERA GRATUIDAD, lo que lleva a los
libros de texto gratuitos. LO MÁS IMPORTANTE DEL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO. Lo
que ha podido convertirse en Política de Estado.
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